Qué es el spam es una pregunta importante para cualquier administrador de correo: se denomina spam a los mensajes no solicitados, especialmente cuando se envían de forma masiva o repetitiva.
¿Por qué un mensaje legítimo puede ir a Spam?
Los proveedores evalúan múltiples señales. No existe un único factor que determine la clasificación.
- Reputación del dominio y de la IP remitente.
- SPF, DKIM y DMARC.
- Cantidad de rebotes y quejas.
- Contenido y enlaces del mensaje.
- Historial de interacción de los destinatarios.
- Patrones de envío inusuales.
Qué son SPF, DKIM y DMARC
SPF autoriza servidores para enviar por un dominio. DKIM agrega una firma criptográfica al mensaje. DMARC permite publicar una política y alinear la autenticación con el dominio visible del remitente.
Blacklists
Una lista de bloqueo puede influir en la entrega, pero aparecer en una lista no significa automáticamente que todos los proveedores rechazarán el correo. Es importante identificar qué lista lo incluye, por qué ocurrió y corregir primero la causa.
Buenas prácticas de envío
- Enviá únicamente a destinatarios que esperan tus mensajes.
- No compres listas de direcciones.
- Procesá rebotes y bajas.
- Utilizá una dirección remitente real y supervisada.
- Mantené un volumen de envío coherente.
- Evitá enlaces acortados o dominios sospechosos.
Si un correo es rechazado
Revisá el mensaje de rebote completo. El código SMTP y el texto del servidor receptor suelen indicar si el problema es autenticación, reputación, destinatario inexistente, límite temporal u otra causa.
La mejor estrategia contra los filtros de spam no consiste en intentar “engañarlos”, sino en mantener autenticación correcta, listas limpias y prácticas de envío legítimas.