Para utilizar email marketing sin convertir tus mensajes en spam, la base debe ser una lista legítima de destinatarios que esperan recibir tus comunicaciones.

Utilizá consentimiento real

No compres bases de datos ni agregues direcciones obtenidas de terceros sin una relación legítima. Una lista pequeña y comprometida suele tener mejor reputación que miles de contactos que nunca solicitaron tus mensajes.

Permití cancelar la suscripción

Incluí un mecanismo claro para dejar de recibir campañas y procesá las bajas rápidamente.

Controlá rebotes

Las direcciones inexistentes o que rechazan repetidamente los mensajes deberían retirarse de la lista. Continuar enviando a cuentas inválidas perjudica la reputación.

Autenticá el dominio

Configurá correctamente SPF, DKIM y DMARC para la infraestructura que realmente envía tus campañas.

Volumen y frecuencia

Evitá cambios bruscos de volumen y no envíes más mensajes de los que tu servicio de hosting o proveedor de correo permite.

Hosting compartido y campañas masivas

Para volúmenes importantes conviene utilizar una plataforma especializada en email marketing o entrega transaccional. Un hosting compartido puede aplicar límites de envío por hora y políticas específicas contra correo masivo.