Los DNS propios o nameservers personalizados permiten utilizar nombres como ns1.tudominio.com y ns2.tudominio.com para presentar un servicio DNS con identidad de marca. Son habituales en planes reseller, servidores administrados y proveedores que gestionan zonas de varios clientes.
Crear un registro A para ns1 y ns2 no completa el proceso. Cuando los nameservers pertenecen al mismo dominio que delegan, el registro superior necesita conocer sus direcciones IP mediante hosts registrados o glue records.
Nameserver privado, child nameserver y glue record
- Nameserver privado o personalizado: nombre de marca utilizado como servidor DNS.
- Child nameserver o host registrado: asociación creada en el registrador entre un hostname y una dirección IP.
- Glue record: información publicada por el registro para permitir localizar un nameserver que está dentro del propio dominio delegado.
Los paneles de registradores pueden utilizar nombres diferentes para la misma función: Private Nameservers, Register Nameserver, Child Hosts, Host Records o Registrar hosts.
Por qué se necesita el glue
Supongamos que ejemplo.com utiliza ns1.ejemplo.com. Para encontrar la IP de ns1.ejemplo.com, un resolver necesitaría consultar la zona ejemplo.com; pero para llegar a esa zona primero necesita localizar su nameserver. El glue publicado en el nivel superior evita ese círculo.
Por eso, un registro A creado únicamente dentro de la zona no siempre es suficiente cuando el hostname se utiliza para delegar su propio dominio.
Qué necesitás antes de crear DNS propios
- Control administrativo del dominio que contendrá los NS.
- Acceso al registrador para crear o modificar hosts registrados.
- Una o más direcciones IP públicas y estables.
- Software DNS autoritativo funcionando en los servidores correspondientes.
- Zonas configuradas con registros NS y SOA coherentes.
- Puerto 53 UDP y TCP accesible desde Internet.
Registrar los nombres antes de que exista un servicio DNS operativo producirá una delegación aparentemente correcta, pero sin respuestas utilizables.
1. Configurar los nameservers en el servidor
En un servidor cPanel & WHM, definí los nameservers que utilizará el sistema y asegurate de que el servicio DNS esté activo. La zona del dominio principal debe incluir registros equivalentes a:
ns1.tudominio.com. A 192.0.2.10
ns2.tudominio.com. A 192.0.2.20
tudominio.com. NS ns1.tudominio.com.
tudominio.com. NS ns2.tudominio.com.
Las direcciones anteriores son ejemplos reservados para documentación. Debés reemplazarlas por las IP reales asignadas a tus servidores.
2. Registrar los hosts en el registrador
Ingresá al panel donde se administra tudominio.com y buscá la función para registrar nameservers. Creá las asociaciones:
ns1.tudominio.com → IP del DNS 1
ns2.tudominio.com → IP del DNS 2
Esta operación no cambia todavía la delegación del dominio. Sólo informa al registro qué IP corresponde a cada hostname.
3. Delegar el dominio principal
Cuando los hosts estén registrados y el servicio DNS responda, configurá el propio dominio para utilizar:
ns1.tudominio.com
ns2.tudominio.com
Conservá el servicio DNS anterior durante la transición. El cambio de nameservers puede permanecer temporalmente en caché en distintos resolvers.
4. Utilizar los DNS propios en otros dominios
Antes de delegar un dominio de cliente, creá su cuenta o zona en el servidor. Luego configurá ese dominio para utilizar los nameservers personalizados.
Cada zona debe contener los registros NS correctos, además de los registros web, correo y verificación que correspondan. Los hosts registrados no crean automáticamente las zonas de los dominios delegados.
Redundancia y direcciones IP
Dos nameservers que apuntan a la misma IP pueden funcionar técnicamente, pero no brindan redundancia real: una falla de red o del servidor afectará a ambos nombres.
Para una infraestructura robusta, los servidores autoritativos deberían distribuirse de forma que una única falla no los deje inaccesibles. Según el proyecto, esto puede implicar IP, servidores, redes o ubicaciones diferentes, o el uso de un clúster DNS.
Cómo verificar la configuración
Antes de ofrecer los DNS a clientes, comprobá:
- Que el registro del TLD publique los hosts y sus IP correctas.
- Que cada nameserver responda por UDP y TCP en el puerto 53.
- Que ambos respondan de forma autoritativa por las mismas zonas.
- Que los registros NS de cada zona coincidan con la delegación.
- Que el registro SOA sea válido y coherente.
- Que no existan diferencias inesperadas entre los servidores.
Las herramientas de diagnóstico DNS pueden comprobar la delegación desde la raíz hasta la zona y detectar glue ausente, servidores inaccesibles o respuestas inconsistentes.
Qué hacer si cambia la IP de un nameserver
Cuando cambia la IP de ns1.tudominio.com o ns2.tudominio.com, normalmente deben actualizarse dos lugares:
- El registro A o AAAA dentro de la zona DNS.
- La IP del host registrado o glue desde el registrador.
Modificar solamente el registro A puede dejar información diferente en el registro superior. Si es posible, mantené la IP anterior operativa durante la transición y verificá la respuesta desde varios resolvers.
Errores frecuentes
Crear sólo los registros A
La zona contiene ns1 y ns2, pero el registrador no los reconoce como hosts. Registralos desde la función específica del dominio.
Delegar antes de configurar la zona
Los NS existen en el registro, pero el servidor no responde por el dominio. Creá primero la zona y verificá el servicio autoritativo.
Usar una IP privada
Direcciones de redes internas no son accesibles desde Internet. Deben utilizarse IP públicas asignadas a los servidores DNS.
Bloquear el puerto 53 TCP
DNS utiliza normalmente UDP, pero también requiere TCP para determinadas respuestas y operaciones. Ambos protocolos deben estar disponibles.
Actualizar el A, pero no el glue
El registro superior continúa enviando resolvers hacia la IP antigua. Actualizá también el host registrado desde el registrador.
Una identidad de marca no reemplaza la redundancia
Los DNS personalizados mejoran la presentación comercial, pero no vuelven más segura ni tolerante a fallas una infraestructura por sí mismos. La disponibilidad depende del diseño real de los servidores, la red, la sincronización de zonas y el monitoreo.
Si sólo necesitás conectar un dominio con un hosting, no hace falta crear nameservers privados: podés utilizar directamente los NS proporcionados por el proveedor y seguir la guía para cambiar los nameservers del dominio.