La llamada propagación DNS es el período durante el cual distintos resolvers pueden conservar en caché información anterior después de que modificás un registro o cambiás los nameservers.

No existe un tiempo fijo universal

Es frecuente hablar de 24 o 48 horas, pero no existe una duración obligatoria para todos los cambios. El tiempo depende del tipo de modificación, los valores TTL anteriores, el registrador, el registro y las cachés utilizadas por cada red.

Qué es el TTL

El TTL indica durante cuánto tiempo un resolver puede conservar una respuesta DNS antes de volver a consultarla. Si un registro tenía un TTL alto, algunos usuarios pueden seguir viendo la información anterior hasta que esa caché expire.

Cambio de un registro y cambio de nameservers

No son exactamente lo mismo. Modificar un registro A o MX dentro de una zona mantiene los mismos servidores autoritativos. Cambiar los nameservers modifica la delegación y puede involucrar además cachés de la información del registro.

Por qué dos personas pueden ver resultados distintos

Cada proveedor de Internet o resolver puede tener una caché diferente. Por eso una conexión puede resolver la IP nueva mientras otra todavía utiliza la anterior.

¿Se puede acelerar?

No podés borrar las cachés de todos los resolvers de Internet. Para cambios planificados, reducir anticipadamente el TTL de registros relevantes puede acortar el tiempo durante el cual se conserva una respuesta anterior.

Cómo comprobar el cambio

Consultá los DNS autoritativos y compará el resultado con distintos resolvers. Si después de un tiempo prolongado los servidores autoritativos siguen respondiendo con datos incorrectos, el problema ya no es “propagación” sino configuración.